Directores

Directores titulares

Pertenecientes al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado, como señala Menéndez Pelayo en su testamento que deben ser y que posteriormente obtuvieron la plaza por Oposición para Director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo.

Miguel Artigas y Ferrando

Blesa, Teruel 1887-Madrid 1947.

Primer director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Estuvo al frente de ella 15 años, desde 1915 año en que obtuvo la plaza por Oposición siguiendo las indicaciones marcadas en el Testamento de Menéndez Pelayo, hasta el año 1930 en que, por razones familiares,  deja el puesto para desempeñar la dirección de la Biblioteca Nacional de España. Cuando toma posesión de la plaza en Santander, cuenta con el apoyo inestimable de dos personas, que pronto serán sus íntimos amigos, muy allegadas a Menéndez Pelayo, Carmelo de Echegaray y su hermano Enrique Menéndez Pelayo, que le transmiten fidedignamente el alma y el sentido del legado del que se hace cargo. Durante su dirección se llevó a cabo la Restauración de la Biblioteca por Leonardo Rucabado, con el fin de  abrirla al público en las mejores condiciones. Por ello le tocó desarrollar una ingente labor. Hacer entrega del legado de Menéndez Pelayo al Ayuntamiento de Santander. El traslado de la colección bibliográfica fuera de la Biblioteca, organizar su regreso, y disponer la colocación de los fondos. Realizó, en papeletas,  el Catálogo de la mayor parte de impresos y manuscritos completando el de Enrique Menéndez Pelayo y el inventario de los Albaceas. Publicó el Catálogo de los manuscritos de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Creó el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, la Sociedad Menéndez Pelayo y los Cursos de Verano para Extranjeros como instrumentos de la Biblioteca de Menéndez Pelayo (por ello con sus sedes en ella y dirigidos y administrados por el director de ella en todo momento) para dinamizar su labor investigadora, su conocimiento nacional e internacional y la cultura local. Con motivo de su marcha a Madrid, en la Sala de Lectura de la Biblioteca se le dedica un busto esculpido por  Emiliano Barral, en piedra de Calatorao, que es colocado el 2 de diciembre de 1931.

Enrique Sánchez Reyes

Salamanca 1887-1997.

Segundo director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Estuvo al frente de ella 26 años, desde agosto de 1931 hasta el 10 de julio de 1957, fecha de su jubilación. En 1932 cuando es nombrado director en propiedad de la Biblioteca asume por ello también  la Dirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, la Secretaría de la Sociedad Menéndez Pelayo y la Dirección de los Cursos de Verano para Extranjeros. En este periodo el trabajo del director se centra en el incremento y en la publicación de importantes Epistolarios de Menéndez Pelayo. También  en la organización del material para la edición de sus Obras Completas que junto con Miguel Artigas llevó a cabo por encargo del Instituto de España y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Dispuso la adquisición y restauración de la Casa de Menéndez Pelayo con el fin de que, una vez restaurada, se abriera como Casa-Museo. Dotó a la Biblioteca de servicios técnicos modernos como los de encuadernación, microfilmación y sistema de desinsectación con cámara acorazada propia. Reformó la planta baja, que era depósito de libros, instalando el Salón de Actos o Cátedra de Menéndez Pelayo, que diseña y decora personalmente junto con su mujer que había sido copista de El Prado,  incorporando elementos con claras influencias de la Capilla Universitaria de la Universidad de Salamanca. Esta obra la realiza con vistas a la celebración, en 1956, del centenario del nacimiento de Menéndez Pelayo. En la Sala de Lectura de la Biblioteca se le dedica, con motivo de su jubilación, un busto esculpido, también en piedra de Calatorao, por José Villalobos, que es erigido el 12 de agosto de 1957.

Ignacio Aguilera y Santiago

Santander 1906-1989.

Tercer director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Estuvo al frente de ella 19 años,  desde 11 de julio de 1957 hasta el 15 de noviembre de 1976 fecha de su jubilación. En 1957 es nombrado director en propiedad de la Biblioteca y asume por ello también la Dirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, la Secretaría de la Sociedad Menéndez Pelayo y la Dirección de los Cursos de Verano para Extranjeros. La primera labor que acomete es la transcripción mecanográfica, en fichas de tamaño internacional recomendado para las bibliotecas,  de todas las papeletas manuscritas de Enrique Menéndez Pelayo y de los directores que le precedieron, que formaban el Catálogo de la Biblioteca. Este Catálogo lo complementa con otro cronológico, importantísimo en bibliotecas de fondo antiguo, del que se manda a Madrid una copia fotocopiada de las fichas correspondientes a los siglos XV, XVI y XVII para su inclusión en el Catálogo Colectivo dirigido y coordinado por la Biblioteca Nacional. Posteriormente llevó a cabo la organización del Epistolario conservado de Menéndez Pelayo que aún permanecía muy desordenado e inédito y dispuso que se hiciera transcripción del conjunto formado por algo más de 15.000 cartas. Esta labor fue realizada por Mª. Jesús Loriente, administrativa y experta mecanógrafa del Ayuntamiento de Santander. Además publica los dos primeros tomos del Epistolario de Laverde con Menéndez Pelayo, contando con  la ayuda inestimable del Oficial, Nicanor Oceja, para las extensas y exhaustivas notas de este trabajo. En cuanto al edificio dispuso la restauración de los elementos deteriorados tanto en el interior como en la fachada norte. En la entrada al Salón de Actos o Cátedra de Menéndez Pelayo en su Biblioteca, hay, a la derecha en una hornacina, un busto suyo en escayola “bronceada” obra de Ramón Ruiz Lloreda, donado por su familia.

Manuel Revuelta Sañudo

Madrid 1929 – Santander 2007.

Cuarto director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Estuvo al frente de ella 18 años, desde 1976, que fue nombrado provisionalmente, hasta 1994. En mayo de 1979 obtuvo, mediante la oposición reglamentaria, la titularidad de la plaza. Tras una rápida y competente evaluación se encuentra con un edificio y unos fondos muy deteriorados. Por ello toma una serie de decisiones urgentes que conviene relatar pormenorizadamente para la historia. Promueve en el Ayuntamiento de Santander la creación de las dos primeras plazas de bibliotecarios municipales específicas para la Biblioteca de Menéndez Pelayo, plazas tan pioneras entonces, que resultan ser las primeras de la Autonomía de Cantabria y unas de las primeras de España después de las de Cataluña y algunas de Madrid. Acomete el tratamiento de fondos y maderas contaminados por una activa y extendida plaga de bibliófagos con el asesoramiento del Centro Nacional de Conservación y Restauración en Madrid, hoy Instituto del Patrimonio de Cultura de España (IPCE). Se procede al completo retejado del tejado que estaba en tan penosas condiciones que las goteras afectaban a los fondos y a la restauración de la vidriera y a la de la estructura de escayola en la Sala de Lectura, que amenazaba ruina. Se realizó la instalación de la nueva calefacción de gas (manteniendo de la antigua de carbón, únicamente los radiadores de hierro). Se hizo una modificación total de la instalación eléctrica. Se llevó a cabo la sustitución de la carpintería interior, destrozada por la polilla,  en las estanterías del pasillo y de todas las dependencias del “Ala Norte”. Se trató la fachada principal atacada por el mal de la piedra. Y por último, se encargó la restauración y limpieza de los elementos de bronce y los tejidos. Por todo ello hubo que mover dentro del edificio, y en cuatro ocasiones, la biblioteca completa. Se realizó con el exiguo personal del Centro y, en todo momento, se mantuvo el servicio abierto y la atención al público. Al paso que se solucionaban los temas de “infraestructura”, promovió el expediente para que el edificio de la Biblioteca de Menéndez Pelayo (junto con su Casa-Museo) fuera declarado Monumento Artístico Nacional, que lo fue en 1982 (hoy Bien de Interés Cultural, BIC). Se adquirió la primera fotocopiadora del mercado específica para libros y documentos. Las antiguas máquinas de escribir de hierro, fueron sustituidas por dos modernísimas máquinas electrónicas, donadas por la Caja de Ahorros de Santander. Desde el punto de vista intelectual asumió, como sus predecesores por razón de su cargo, la Dirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo y la Secretaría de la Sociedad Menéndez Pelayo, que alcanzaron, por su gestión, el periodo de mayor prestigio nacional e internacional. Inició los Coloquios Internacionales (sobre Menéndez Pelayo y su pensamiento, y otros temas a partir de los fondos de su biblioteca). Cinco fueron los Coloquios que en total se organizaron entre 1981 y 1991 con el personal de la Biblioteca, a los que acudían una media de 80 especialistas de todo el mundo. Preparó (a partir de las transcripciones encargadas durante la gestión de Ignacio Aguilera), cotejó y publicó, por orden cronológico, el Epistolario General de Menéndez Pelayo en 23 volúmenes. Realizó la guía titulada La Biblioteca de Menéndez Pelayo. La multitud de fondos que permanecían en el «Depósito Bajo» (epistolarios, legados de papeles, revistas, archivos administrativos…) almacenados en precarias condiciones, fueron organizados, clasificados, inventariados o catalogados. De este trabajo surgió por ejemplo el Catálogo-inventario de manuscritos y papeles de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. (Segunda parte) y, posteriormente, otras publicaciones. En la entrada al Salón de Actos o Cátedra de Menéndez Pelayo en su Biblioteca, hay a la izquierda una hornacina que quedó esperando, por vicisitudes económicas, la llegada de un Busto suyo en homenaje a su gestión.

Xavier Agenjo Bullón

Madrid 1955.

Quinto director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Estuvo al frente de ella 5 años, desde 1996, que fue nombrado provisionalmente, hasta diciembre del 2001. El 28 de abril de 1998 obtuvo, mediante la oposición reglamentaria, la titularidad de la plaza. Asumió, como sus predecesores por razón de su cargo, la Dirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo y la Secretaría de la Sociedad Menéndez Pelayo. Una vez asumido el mando de ambas en función de su cargo de Director de la Biblioteca de Menéndez Pelayo las desvinculó de este Centro sin ningún fundamento legítimo que lo respaldase. Lo establecido y creado por Miguel Artigas era ineludiblemente bibliotecario, máxime determinando además su sede en la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Tal como lo dispuso, no pudo concebirlo de otro modo más que siendo enteramente de la Biblioteca, ya que de no ser así hubiera contravenido desde el principio el Testamento de Menéndez Pelayo, cosa que no se le hubiera ocurrido nunca a Miguel Artigas, no lo hubieran permitido los Albaceas entre los que estaba su hermano Enrique Menéndez Pelayo y menos lo hubiera admitido el Ayuntamiento de Santander que ya era el propietario del Legado y por una cosa así podría haberlo perdido ante la Universidad de Barcelona o las Instituciones de Madrid.  Gestionó lo que, en 1999, fue la primera edición electrónica en formato texto (HTML) realizada en España que quedó recogida en un CD-ROM comercializado por Digibís. Para ello utilizó exclusiva y textualmente el minucioso trabajo de las ediciones de sus predecesores en la Biblioteca de Menéndez Pelayo: Obras Completas de Menéndez Pelayo, Epistolario de Menéndez Pelayo y Bibliografía sobre Menéndez Pelayo y su Biblioteca (1973-1994) y, además, Bibliografía de estudios sobre Menéndez Pelayo de Amancio Labandeira Fernández, Jerónimo Herrera Navarro y Julio Escribano Hernández y Bibliografía sobre Menéndez Pelayo y su Biblioteca (1973-1994) de Rosa Fernández Lera y Andrés del Rey Sayagués. También, en 1999, comercializada por Digibís encargó la edición digital en imágenes del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo 1919-1995, utilizando los Índices del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo (1919-1995) que, en 1996, habían publicado en él los técnicos de la Biblioteca Andrés del Rey Sayagués y Rosa Fernández Lera. Se digitalizaron 33 obras del fondo de la Biblioteca. Dejó la plaza vacante el 1 de enero de 2002 por excedencia voluntaria.

Directores Facultativos con nombramiento provisional

Pertenecientes al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado, como señala Menéndez Pelayo en su testamento.

José María Gutiérrez Rodríguez

La Robla, León 1961.

Fue nombrado provisionalmente, para cubrir la dirección vacante dejada por Xavier Agenjo Bullón, el 22 de marzo de 2002. Estuvo al frente de ella dos años. No pudo asumir como sus predecesores por razón de su cargo, la Dirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo y la Secretaría de la Sociedad Menéndez Pelayo por la desvinculación entre ellos y la Biblioteca de Menéndez Pelayo suscitada por su inmediato predecesor.  Durante este periodo se acometió el Inventario y la nueva Catalogación en línea, con las características de cada ejemplar, de los Incunables y de los Impresos del Siglo XVI para el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico (CCPB). Se preparó el Inventario de los Impresos del Siglo XVII para su posterior Catalogación e inclusión en el CCPB. Se digitalizaron 86 obras del fondo de la Biblioteca. Por nuevas necesidades de Servicio en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte quedó suspendido, a partir del 1 de enero de 2004, el nombramiento provisional que se le había hecho.

Directores Interinos o en funciones

José María de Cossío y Martínez Fortún

Valladolid 1892-1977.

Convocada la Oposición reglamentaria, tras la marcha a Madrid de Miguel Artigas, para nombrar director titular, queda desierta la plaza. Para salvar la situación, en agosto de 1930, se decide nombrar provisionalmente a José Mª. de Cossío como Director interino de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. La razón de este nombramiento es que siendo íntimo amigo de Miguel Artigas había sido a lo largo de los años su estrecho colaborador en la Dirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo, en la Secretaría de la Sociedad Menéndez Pelayo y en los Cursos de Verano para Extranjeros. Por ello, existe la ventaja de que no le van a resultar nuevas estas labores cuando deba asumirlas por su nombramiento como director interino de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. En este periodo continúa con la publicación, que ya había comenzado el año anterior, de las Correspondencias literarias de la Biblioteca de Menéndez Pelayo en el Boletín, procedentes de diferentes legados a Menéndez Pelayo. Su nombramiento cesa en agosto de 1931, cuando es nombrado provisionalmente Enrique Sánchez Reyes, segundo director titular de la Biblioteca. El 12 de agosto de 1957, por iniciativa de Ignacio Aguilera y coincidiendo con la erección del Busto de Enrique Sánchez Reyes, se inauguró, en una hornacina situada en la Sala de Revistas, un Busto dedicado a él, esculpido por Sebastián Miranda, con la inscripción: Santander a José María de Cossío, en este lugar.

Rosa María Fernández Lera

Santander 1952.

Primera etapa 1994-1996.

Al producirse la jubilación del director titular Manuel Revuelta Sañudo, en julio de 1994 y no cubrirse la plaza reglamentariamente por parte del Gobierno de Cantabria, fue designada Directora de la Biblioteca de Menéndez Pelayo en funciones o interina por el Ayuntamiento de Santander hasta que se nombrara al nuevo director titular de la plaza. Esta designación en 1994 fue confirmada por sentencia judicial. En función de este nombramiento asumió, teniendo la Dirección Manuel Revuelta Sañudo, la Subdirección del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo y la Secretaría General interina de la Sociedad Menéndez Pelayo (junto con Andrés del Rey Sayagués), cargos que desempeñó hasta el verano de  1999 por decisión expresa de Xavier Agenjo Bullón. En 1995 es nombrada Vocal de la Junta de Gobierno de la Sociedad Menéndez Pelayo, siendo la primera mujer que ingresa en dicha Junta en atención a los méritos contraídos con Menéndez Pelayo y su Biblioteca. Se elaboraron en este periodo, con la ayuda del técnico de la Biblioteca Andrés del Rey Sayagués, dos trabajos de la Biblioteca que fueron publicados en su Boletín: Bibliografía sobre Menéndez Pelayo y su Biblioteca (1973-1994), en 1995, como continuación al trabajo de Simón Díaz, e Índices del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo (1919-1995), en 1996. En este periodo se retejó el tejado. Se acondicionaron los desagües de la fachada principal y se arreglaron las bajantes. Se restauró la Escalinata de la fachada principal. En el Vestíbulo de Entrada, las mesas y el mobiliario metálico que no concordaban con el entorno, fueron sustituidos por muebles realizados por la Escuela Taller Municipal según las indicaciones de la directora para el diseño y su distribución en el espacio, acordes (por la madera, forma, adornos y color) con las estanterías de madera existentes desde la restauración de Rucabado. En mayo de 1996 cesa su designación al ser nombrado provisionalmente como Director titular, Xavier Agenjo Bullón.

Segunda etapa 2004-2018.

Por quedar suspendido el nombramiento provisional que se le había hecho al Director Facultativo José Mª Gutiérrez Rodríguez (tras  la marcha de Xavier Agenjo Bullón) por necesidades de servicio en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, el Ayuntamiento de Santander, a partir del 1 de enero de 2004, la vuelve a proponer y a designar como Directora interina o en funciones de la Biblioteca de Menéndez Pelayo hasta la cobertura reglamentaria de la plaza que en 2018 aún no ha ocurrido, designación que volvió a ser confirmada en enero de 2013 por nueva sentencia judicial. En este periodo, además del trabajo habitual en la BMP, se llevó a cabo en el 2005 a petición del Ayuntamiento de Santander la gestión de la restauración de los bienes muebles de la Casa-Museo de Menéndez Pelayo, la disposición de los mismos en las correspondientes estancias y la selección de los textos e imágenes de los carteles explicativos para su reapertura al público tras la rehabilitación del inmueble. Se ha digitalizado y alojado en Cervantes Virtual la mayor parte de la amplia colección de Comedias sueltas de la BMP y algunas publicaciones periódicas. Se ha colaborado con proyectos especializados que estaban interesados en obras de la BMP. En este periodo se han celebrado en la BMP varios centenarios y aniversarios con publicaciones y exposiciones: El Quijote (2005), nacimiento de Menéndez Pelayo (2006), nacimiento de su hermano Enrique (2011), muerte de Menéndez Pelayo (2012), muerte de Cervantes (2016) y preparación del 750 aniversario, en 2020, de Alfonso X, con el taller historiográfico alfonsí y la Estoria de España (2017). Se han creado, desde el 2006, cuatro series de publicaciones, Publicaciones de la Biblioteca de Menéndez Pelayo  (6 n.), De re bibliographica. Menéndez Pelayo y su Biblioteca (13 n.), Catálogos (7 n.) y DVDs con prensa digital (2 n.). Se ofreció en la BMP teatro y aleluyas recitadas para acercar a los escolares la figura de Menéndez Pelayo (2012). Se fomentaron, compaginándolas con la labor de los investigadores, la visitas escolares y turísticas, nacionales e internacionales, mediante información y explicaciones audiovisuales en seis idiomas (español, portugués, alemán, francés, inglés e italiano). Se propuso e ideó con la UIMP, las jornadas veraniegas de Teatro en el Jardín de la BMP (2006). Se ha colaborado con numerosas y muy importantes exposiciones locales y nacionales. En cuanto al cuidado y protección de los fondos bibliográficos, además de las actuaciones desde la biblioteca, desde el 2004 se solicitó colaboración al Instituto de Patrimonio de Cultura de España (IPCE) para la restauración de los ejemplares más valiosos (manuscritos e incunables) colaboración que sigue en la actualidad. Además en 2011 se acudió de nuevo al IPCE para recabar apoyo con sus Informes y Estudios Previos para la Rehabilitación Integral de la Biblioteca de Menéndez Pelayo que culminaron en 2017. Partiendo de ellos, el Ayuntamiento de Santander encargó la redacción el Proyecto para esta Rehabilitación y el Ministerio de Fomento aprobó su ejecución.